miércoles, 24 de julio de 2019

Un túnel en el Cerro de la Cabeza


Un túnel en el Cerro de la Cabeza
El misterio de la cueva del Cerro del Queso
Rafael Ignacio Rodríguez Moreno, Sevilla, 2018. Parte Primera del “Proyecto Olivares, Albaida del Aljarafe y Sanlúcar la Mayor. Aproximación al conocimiento de la historia, la población y el paisaje en el Aljarafe noroccidental, Campo de Tejada- Gerena, valle y vegas del Maenuba/Guadiamar desde la Prehistoria hasta la Edad Media”.

El lugar de un pozo que hace años se hundió, el sitio, X: 217444 Y: 4147893, permanece como un enorme y profundo socavón en medio del olivar, cogiendo prácticamente el espacio entre los cuatro olivos correspondientes a dos liños, con una mínima protección para evitar la caída de personas o maquinaria. A manera de hipótesis, retomamos la información del señor Álvaro Muñoz Alcaide, uno de los propietarios del Cortijo de Tablantes sobre la creencia del paso por sus tierras de un canal subterráneo que llevaba agua al cerro de la Cabeza desde un pozo antiguo ubicado en el yacimiento de la finca El Villar. Con ésta posible conducción relaciona este señor los ladrillos que aparecen en el importante yacimiento las Coronas NO-NE y que, por los demás, presenta también abundante mármol, recipientes de almacenaje y terra sigillata, revueltos por la labores de la maquinaria agrícola a un nivel no muy profundo. Este material no parece relacionable con una canalización sino con una importante vivienda u otra edificación. Pensamos, sin embargo, que convendría indagar sobre el hundimiento del pozo, que se ubica en una cota más baja que la de dicho yacimiento las Coronas, en la pendiente noroeste de la elevación que lleva este nombre, las Coronas, ante la hipótesis de que pudiera tratarse de un pozo secundario de un qanat o mina que, desde dicho pozo de El Villar, situado en torno a la cota 80, pozo madre o base de la conducción, transcurriera dentro de las tierras de Tablantes, que se van acercando a las cotas 70-60, por el yacimiento que ahora estudiamos. Dicha posible conducción islámica, de existir, hubiera creado por estos lugares y en el mismo El Villar, desde sus bifurcaciones y pozos intermedios, unos espacios de regadío. Relacionamos, en principio, con esta hipótesis otro hundimiento en el cercano sitio del Pozo o la Enreda. Pero también podría haberse tratado, aquel de Tablantes, en torno a la cota 65-70, de un pozo contemporáneo “pinchado” sobre dicha posible conducción islámica y que esta hubiera cedido.
Creemos que no es descabellado pensar que el recorrido hipotético de dicho qanat o mina podría, efectivamente, haber conducido al Cerro de la Cabeza, en un progresivo descenso desde las cotas 80 y 60 a la aproximadamente 35-40 de la base occidental sobre la que se eleva el tell, límite actual de la zona inundable, y donde se ubica la Molina, para finalmente incrementar el caudal de esta y, como es tradicional en las conducciones andalusíes, procurar garantizar el agua, en primer lugar, para los huertos, que también existirían en los entorno del tell de la entonces ya al qaryat subarbina y también asegurar el abastecimiento de la gente que habitaba estos lugares, dejando al final la aportación al molino. En gran medida responde al mismo criterio que el empleado en el trazado del canal madre o conducción al- qaws, el Caos, que en su momento estudiamos, y que aportaba agua a dicha La Molina y creaba espacios de regadío en su itinerario desde la Zúa del Tarajal, al norte. Transcurriendo por los puntos señalados, aunque no se siguiera una línea recta, se procuraba evitar las alturas de Las Coronas y se creaban unos espacios de regadío también en los sitios previos habitados y de buenas tierras entre El Villar y El Cerro de la Cabeza.Posible conducción de un qanat desde el sitio El Villar al hábitat y a la Molina de los entornos del tell Cerro de la Cabeza, antigua Laelia, perteneciente a al- qaryat subarbina.
















El itinerario de esta hipotética conducción subterránea podría tener los siguientes hitos, correspondiendo el primero al que podríamos suponer probable pozo madre de El Villar de los dos o tres en el área ubicados, el segundo al lugar del hundimiento y los últimos al tell Cerro de la Cabeza y a La Molina.




Al norte del polígono del yacimiento, ya al otro lado del Camino Tablantes- Los Juncos, se ven, en las cercanías del probable itinerario de la conducción, bastantes piedras amorfas, a veces entre fragmentos de materiales de construcción antiguo y no pocos de obras contemporáneas, lo que expongo por si sirvieran estos datos de pistas en el futuro para determinar la existencia o no de aquella conducción y posible espacio de regadío o sobre otras construcciones en la zona. En todo caso, hemos oído hablar tanto a D. Juan Ignacio Marañón, uno de los propietarios de la finca Soberbina, al señor D. José Luís García Fraile, exalcalde de Albaida así como a diversos trabajadores en la zona, de la existencia bajo el tell de un túnel, unos nos indican al norte, otros al oeste, hacia La Molina y sobre esta. ¿Podemos pensar, al menos en este último caso, en una conducción de agua? La gente de estos lugares menciona la existencia, hace tiempo, de “cuevas” en el Cerro de la Cabeza en las que se encontraban útiles como lucernas, y hablan los propietarios de Soberbina de que, por el lado norte- noroeste, existía antes una “entrada” en forma de “túnel” afirmando que los que la habían conocido contaban que se penetraba bastante, hasta que las luces de las velas se apagaban. También hemos escuchado comentar a un campesino cómo gente perseguida durante o tras la Guerra Civil se refugió en una “cueva” muy amplia que existía en el Cerro, “tan grande como todo él, en el lado que da al cortijo”. Otra versión habla de que tras la Molina existía “un arco” que daba entrada al interior del Cerro. También hemos escuchado a un guarda rural, nacido en Soberbina, situar dicha entrada por el probable baluarte, es decir, al noroeste, entrada que dice conoció, suficiente para un hombre y, por su explicación, abovedada y construida del mismo material que el baluarte, refiriéndose, probablemente, al opus caementicium. Existe, pues, el decir popular que habla de la existencia de una “cueva”, de gran profundidad, bajo el Cerro de la Cabeza, afirmación repetida una y otra vez por personas de estos lugares. Algunas dicen haberla visto y entrado en ella hasta donde pudieron con luz de vela que terminaba por apagarse, relato escuchado varias veces, y otros, como hemos indicado, que sirvió a algunas personas para ocultarse cuando la guerra civil. Hemos oído hablar de algún “candil” encontrado en ella. Hemos escuchado a quien cuenta haber penetrado, siendo un niño, unos 150 metros, que era un túnel ancho con “las paredes de ladrillos”. Son, desde luego recuerdos de algo vivido siendo un niño y también ello hay que tenerlo en cuenta. Se dice que la entrada a la “cueva” fue tapada por la propiedad hace años y unos afirman que estaba hacia el noroeste y otros a la altura aproximadamente de la Molina.
También existe la tradición de llamar cueva a un dolmen de galería. Pensamos, por no descartar nada, que podría haber existido aquí previamente al tell. En las prospecciones hemos confirmado la hipótesis de un asentamiento calcolítico en los entornos del hábitat. Despoblados estos lugares al menos durante el Bronce Antiguo y Pleno, la estructura se habría ido totalmente mimetizando con el paisaje y el tell podría haberse ido formando a partir del asentamiento Bronce Final/Orientalizante que iría cubriendo el sitio original (montículo del dolmen) por su desarrollo a través de las distintas etapas históricas. Ese mimetismo es frecuente encontrarlo en un paisaje con dolmen, así, en Valencina, el de La Pastora y el de Ontiveros y, en Castilleja de Guzmán, el de Montelirio, integración en el paisaje que facilitó la construcción de una vivienda sobre aquel de Ontiveros. Por otro lado, la mención de un túnel de ladrillos con dirección a la Molina, en aquel otro recuerdo infantil, hace pensar en una conducción de aguas. El informante nos dice que penetró en él desde el lado oriental de la estructura, es decir, desde la orientación por la que recibía también la aportación de agua para su función como molino a través de la conducción de El Caos. Esta otra podría corresponder a aquella hipotética traída de aguas desde El Villar. Pero, en todo caso, no habría que descartar dada la imprecisión de estas informaciones y la importancia que llegó a tener Laelia, que dichas menciones de entradas a cuevas se refieran a las bocas de una red de cloacas.

En resumen. La gente de estos lugares menciona la existencia, hace tiempo, de “cuevas” en el Cerro de la Cabeza en las que se encontraban útiles como lucernas, y hablan los propietarios de Soberbina de que, por el lado norte- noroeste, existía antes una “entrada” en forma de “túnel” afirmando que los que la habían conocido contaban que se penetraba bastante, hasta que las luces de las velas se apagaban. También hemos escuchado comentar a un campesino cómo gente perseguida durante o tras la Guerra Civil se refugió en una “cueva” muy amplia que existía en el Cerro, “tan grande como todo él, en el lado que da al cortijo”. Otra versión habla de que tras la Molina existía un arco que daba entrada al interior del Cerro. También hemos escuchado a un guarda rural, nacido en Soberbina, situar dicha entrada por el baluarte, entrada que dice conoció, suficiente para un hombre y, por su explicación, abovedada y construida del mismo material que el baluarte, refiriéndose, probablemente, al opus caementicium.  

Sobre este tema, que ya expusimos previamente en la presentación del proyecto para la recuperación, conservación y puesta en valor del patrimonio histórico, cultural y paisajístico de los tres municipios del Aljarafe a los que afecta más directamente la historia del Cerro de las Cabezas y de las vías de comunicación fluvial y terrestre, presentación que titulamos “Olivares, Albaida del Aljarafe y Sanlúcar la Mayor, un proyecto de futuro desde la historia y la ecología” , creemos que el tell debe ser objeto de prospección sistemática también para determinar la existencia o definitivamente rechazarla del decir popular que habla de dicha “cueva”, de gran profundidad, bajo el Cerro de las Cabezas, afirmación repetida una y otra vez por personas de estos lugares. Como acabamos de decir, algunas dicen haberla visto y entrado en ella hasta donde pudieron con luz de vela que terminaba por apagarse, relato escuchado varias veces, y otros que sirvió a algunas personas para ocultarse cuando la guerra civil. Hemos escuchado sobre este subterráneo a D. José Luís García Fraile, exalcalde de Albaida. También el señor J. Ignacio Marañón, propietario de Soberbina, nos ha comentado de ella. Hemos oído hablar de algún “candil” encontrado en ella. Hemos escuchado a quien cuenta haber penetrado, siendo un niño, unos 150 metros, que era un túnel ancho con las paredes de ladrillos. Son, desde luego recuerdos de algo vivido siendo un niño y también ello hay que tenerlo en cuenta. Se dice que la entrada a la “cueva” fue tapada por la propiedad hace años y unos afirman que estaba hacia el noroeste y otros a la altura aproximadamente de la Molina. Existe la tradición de llamar cueva a un dolmen de galería que podría haber existido previamente al tell, lo que confirmaría la hipótesis de un origen calcolítico o Bronce Final del habitat que lo podría haber ido cubriendo por su desarrollo a través de las distintas etapas históricas. Nuestras prospecciones nos indican presencia calcolítica en los entornos inmediatos del tell Cerro de la Cabeza. También datamos calcolítico en el valle del Maenuba y vega occidental así como en la cornisa sobre el río, destacando Aznalcázar, Sanlúcar la Mayor, Albaida del Aljarafe y Olivares, entornos del Monte Torrús especialmente. El calcolítico está presente en bastantes sitios del Aljarafe y de manera especial en la cornisa norte, Valencina y Castilleja de Guzmán donde se localizan varios dólmenes. No sería, pues, extraño al contexto sugerir la presencia de algún dolmen en el sitio previo a la formación del tell Cerro de la Cabeza. Nada mínimamente justificado podemos descartar en un proceso investigador. Por otro lado, la mención de un túnel de ladrillos con dirección a la Molina, en aquel otro recuerdo infantil, hace pensar en una conducción de aguas. El informante nos dice que penetró en él desde el lado oriental de la estructura, es decir, desde la orientación por la que recibía la entrada de agua para su función como molino. Relacionamos esta información con lo escuchado a uno de los propietarios del Cortijo de Tablantes, el señor Álvaro Muñoz Alcaide,que supone la existencia de una conducción subterránea que llevaría agua al Cerro de la Cabeza desde un pozo que se encuentra en el yacimiento que llamamos “el Villar” pasando por el sitio que mencionamos con el nombre de “Coronas noreste”, donde afirma que los tractores han sacado grandes ladrillos que él relaciona con esta supuesta conducción. Podría tratarse, como hemos sugerido, de un qanat o mina madre que alimentaría también a la Molina tras crear espacios de regadíos. No habría que descartar, en todo caso, dada la imprecisión sobre la localización de este “túnel” o “cueva” y la importancia que llegó a tener Laelia, que se tratara de una boca de la red de cloacas.
Dichas sean estas referencias a cuevas o a túnel porque creemos que no hay que obviar los relatos populares a la hora de buscar en el pasado. Así nos lo han mostrado la existencia ya constatada de un túnel bajo el suelo del casco histórico de Albaida, fotografiado por Jesús Morán Rodríguez, el descubierto por el arqueólogo Pedro Rodríguez en unas prospecciones sobre obra pública ante el Palacio del Conde Duque, en Olivares, y el aparecido en otra obra de Sanlúcar la Mayor cuya fotografía nos la cedió el Ayuntamiento de la localidad.

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lunes, 8 de julio de 2019

El Caso de los Jamones del " Pitraco"


El Caso de los Jamones del " Pitraco"
El caso de los jamones es un tema muy peculiar,que tuvo lugar en nuestra Sanlucar a finales de los años 70s. En aquellos días sucedieron unos acontecimientos que tuvo sus consecuencias no muy agradables para sus protagonistas.
En la calle General Franco,( Actual Juan Carlos Primero) prolongación de la calle Real, a la altura del mercado de Abastos,justo en frente, al lado de la  actual administración de loterías,se encuentra uno de los bares que durante cinco décadas tuvo su fama popular por sus tapas y vinos que en él se despachaban.
















A finales de la década de los 40s.,Manuel Morón Prieto y su esposa Dolores Guerrero Guerrero abren el Bar el Mercado, más popular conocido por "el Pitraco", su hijo Anastasio y sus hermanas lo mantuvieron hasta la última década de los 90s.
Anastacio Morón  Guerrero al frente del Bar el Mercado le dio más fama a su negocio en las décadas de los 70 y 80,por la cantidad de jamón y gambas que ponían en sus platos, este hecho hace que el bar tuviera más afluencia de gentes, por lo que las ganancias eran bastante buenas.

Anastasio tenía sus ahorros en el banco de la Caja Rural, esta caja rural que estaba situada en la calle Queipo de Llano ( Actual Jimenez Becerril ),exactamente donde se encuentra hoy la tienda de calzados de Carlotita, en estos años 70s se trasladó a la Plaza Santísimo Cristo de la Humildad al lado del Circulo Sanluqueño (el Casino) tras la reforma del mismo. Anastacio compra una partida de jamones por valor de un millón de pesetas,tras darle un cheque a su vendedor, esté comprueba que el banco le dice que Anastasio no tiene suficiente dinero en su cuenta para pagarle, el vendedor recurre de nuevo a Anastasio y le cuenta lo sucedido con el banco.Anastacio sorprendido por este asunto, acude al banco para verificar su cuenta,tras hablar con su director Pepe Moreno,verifica que su cuenta está vacía.Anastacio emprende una demanda contra el banco por sustracción de su dinero, tras reunirse con la central del banco en Sevilla, comprueban que efectivamente que el dinero de su cuenta que se elevaba a más de 10 millones de pesetas había sido desviado de su cuenta para pagar unos préstamos de otros clientes y que aún no habían sido reembolsados al banco, por lo que su cuenta estaba vacía.El banco resolvió este asunto ingresando lo sustraído a su cuenta,sin que Anastasio pusiera demanda alguna contra el banco y su director.En consecuencia el banco despidió a su director y el ayuntamiento tomando cartas en este asunto desterró de por vida  a José Moreno a no vivir en Sanlúcar la Mayor.

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miércoles, 3 de julio de 2019

El Caso de la Misiva de Rapto


El Caso de la Misiva de Rapto
El periódico  el Caso, fue, fuente de inspiración para los malhechores,que en la mayoría de los casos eran arrestados,a excepción de los que fueron perdonados por sus propias víctimas.Este es el caso de la misiva de rapto en aquella Sanlucar de mediados de los años 60.
A uno de los trabajadores de  la panadería de C.P,se le ocurre mandar una carta al alcalde pidiéndole un rescate de 2.500 pesetas, sino raptara a sus hijos,la carta explicaba claramente donde debe dejar el dinero y sin demora el día señalado:(  el día 15 de Julio a las 12 de la mañana dejara un sobre con 2.500 pesetas al pie de la palmera que hay frente a correos( actual peña bética ).El alcalde sorprendido por esta carta y preocupado por tratarse de sus hijos,llama a la guardia civil para ponerles en aviso y tomar las precauciones necesarias para que este asunto se tratará con cautela, pero con vigilancia de la zona y poder arrestar al posible raptor.

Los días previos al día clave que debería depositar el dinero, fueron vigilados por la guardia civil vestidos de paisano para no levantar sospecha.El Jueves 15 de Julio de 1965 a las 12,30 de la mañana fue arrestado una persona con las iniciales de P.A.presunto raptor de menores y autor de la carta recibida por el alcalde de Sanlúcar la Mayor con la petición de 2.500 pesetas.

El presunto raptor pidió perdón al alcalde pues se trataba de una broma y que no tenía la intención de raptar a sus hijos.El alcalde  perdono a P.A.,ya que se trataba de una persona del pueblo que nunca tuvo delito y para que el asunto no trascendiera dejó marchar al joven muchacho.
El caso, semanario de sucesos
Hubo un tiempo en que las malas noticias eran siempre las mejores. En que lo mismo una señora le echaba veneno al marido en la tisana, otra guardaba los ojos de su hija en una cajita, un sastre se cargaba a su familia a martillazos o un matrimonio de Barbastro rajaba a la suegra porque estaba poseída por “malos espíritus”. El caso, semanario de sucesos, dio cuenta de estas informaciones entre 1952 y 1997, llevando al quiosco la pequeña historia macabra del país y predicando un periodismo rojo oscuro que hoy boquea entre informaciones rosa furcia.
Juan S. Rada: El fundador de El caso decía que antes se mataba poco y mal. Ahora se sigue asesinando e incluso se ha incrementado el crimen, el burdo y el elaborado, que en parte hace uso de los avances tecnológicos, lo que sucede es que, en especial para determinada progresía, no parece políticamente correcto divulgar tales sucesos, que les retrotraen a la España profunda y negra.

Aunque es la misma España… Porque éste sigue siendo un país de estafadores y vivos, desde la clase política hasta el último mono. ¿Qué fue de timos como “la guitarra”, “la borreguita”, “el tocomocho” y otros tantos de los que se advertía en las páginas de El caso? ¿Cuáles serían sus equivalentes actuales?
El primer número de El caso, fundado por Eugenio Suárez, sale a los quioscos en mayo de 1952 y la aceptación es inmediata, ¿a qué crees que respondió su éxito?
Tras la Guerra Civil, la crónica negra había desaparecido, como tantas otras cosas, de las páginas de los periódicos. Se había establecido un nuevo orden: si nada negativo ni incómodo se divulgaba, nada malo sucedía. “Eso en España no pasa”, era el eslogan propagandístico de los mandatarios. Había sed de información y El caso constituyó un pequeño manantial del que, pese a la implacable censura, manaban noticias y reportajes de interés general. 

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sábado, 29 de junio de 2019

Atraco a la sucursal de la caja San Fernando de Sanlúcar la Mayor.


 Atraco a la sucursal de la caja San Fernando 
de Sanlúcar la Mayor.
Relatos sobre historias negras sucedidas en nuestro pueblo,casos resueltos y otros sin resolver,que acontecieron a lo largo de nuestra historia pasada y presente.Misterio,Crímenes,Robos,Sospechas.Historias que algunas se publicaron y otras se quedaron en la mente de los que las vivieron.
A veces a la hora de redactar un acontecimiento donde se ha producido unos hechos y nadie los vio, los datos que se obtienen son escasos,solo quedan los rumores de los acontecimientos que ocurrieron y los datos que de boca en boca van y vienen.
.Si nos llegaran más datos relevantes al caso serán redactados en este Post.

Este es el caso del:  Atraco a la sucursal de la caja San Fernando de Sanlúcar la Mayor.
Hoy día nuestro pueblo está lleno de bancos y sucursales, sobretodo el centro de nuestra ciudad,en los años 60s podríamos contarlos con los dedos de una sola mano.Los acontecimientos que voy a narrar ocurrieron en estos años, en estos días nuestro pueblo tenía muy poco paro, en las primeras horas de la mañana nuestras calles reinaba el silencio, a excepción de aquellos albañiles ruidosos que formaban las casas y no te dejaban dormir.En la calle General Mola hoy día (Santa Teresita del niño Jesús ) había una sucursal de la caja de San Fernando,siendo su director de la sucursal  D. Manuel Ortiz conocidos por todos por "Santanito". A primeras horas de esa mañana separa un carro con un mulo en la misma puerta de la sucursal de la caja San Fernando,dos individuos forzando la puerta entran en su interior y roban la caja fuerte,una caja que por su volumen y peso requería por lo menos dos personas,sin nadie que se lo impidiera lo cargan en el carro y tirando calle adelante sin que nadie advirtiera su carga, los ladrones transporta su carga hasta un descampado camino a Benacazon,los dos atracadores descargan la caja fuerte para abrirla, tras un forcejeo, no consiguen abrirla y la abandonan en medio del campo, el carro, el mulo y la caja fuerte,los atracadores se dieron la fuga, y la guardia civil todavía los están buscando.
Según parece el carro y el mulo lo robaron cerca de Benazuza, los vecinos de la calle General Mola acostumbrados a los ruidos en esos días por las reformas que tenía unos albañiles en una casa cercana no escucharon nada sospechoso,la sorpresa vino después cuando D. Manuel Ortiz fue a comenzar su jornada en la sucursal y vio lo que avía sucedido,aunque dio parte a la sucursal y a la guardia civil de lo ocurrido,al no poder identificar a los atracadores el caso solo pudo quedarse archivado, y recuperado la caja fuerte,el carro y el mulo.Caso curioso propio de esta época,hoy a los atracadores con este sistema no les da tiempo ni de montarse en el carro.
Algunos bulos fueron cursados en aquellos días como que el carro robado pudiera ser de Manolo Escobar,otros que los ejes de la carreta no estaban engrasado, y que el carro era de un rociero que no tenía garaje,en fin, esperemos que la memoria nos cuente más historias aunque nos cueste la paciencia.


El panadero Pepe "Salao" pasó aquella mañana de temprano por el camino hacia benacazón y encontró la caja fuerte tirada en el descampado con señales de haberla forzado junto al mulo y el carro.Aunque se sospechaba que pudieran ser conocidos, la guardia civil no llego a saber de la identidad de los atracadores.




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miércoles, 19 de junio de 2019

El misterio de la cueva del Cerro del Queso.


El misterio de la cueva del Cerro del Queso.

Desde hace mucho, mucho tiempo, corría en la voz del pueblo un misterio que nadie llegó a conocer lo que allí sucedía.Todos los pueblos conocían su leyenda, pero nadie se atrevían adentrarse en esta cueva,los rumores de lo que allí pasaba eran de todo tipo,los animales que  entraban en la cueva nunca salían, los campesinos que con valentía entraban en la cueva, según caminaban a su interior las linternas se apagaban. Durante la guerra civil Española  fue refugio de muchos militares republicanos que nunca salieron.Qué misterio tiene esta cueva, que estudiosos arqueólogos tratan de conocer  sin llegar a una conclusión que desvelen su misterio.En los años de 1978-81, prestigiosos arqueólogos investigan por toda la zona que rodea este montículo conocido como Tell del Cerro de la Cabeza,(conocido popularmente como el cerro del queso),encontraron dos entradas o salidas que conducían hacia el interior de dicho montículo,Historiadores y arqueólogos describen estas tierras de Laelia como el asentamiento más antiguo del lugar, nuestro Río Guadiamar, conocido  como Maenoba, donde grandes barcos transportaban el cobre de Aznalcóllar para las grandes civilizaciones nacientes de Egipto y Mesopotamia,Sanlúcar la Mayor fue el más antiguo de estos asentamientos habitacionales del Paleolítico y Neolítico.Sus vestigios así lo confirman,al igual de su paso por asentamientos desde el Calcolítico hasta Roma,y posteriores habitantes Visigodos y Andalusíes.En la actualidad 2019,solo existen algunas teoría sobre este misterio de las cuevas del Cerro del Queso,sin que ningunas de ellas confirmen su misterio sobre las desapariciones de personas y animales,se especulan sobre la existencia de fuerzas telúricas desconocías,viejos templos de dólmenes donde se oficiaban ceremonias de enterramientos, y otras ideas que nunca fueron probadas, esto conduce que aun desconocemos que provocaron estas desapariciones, tras sus últimos estudios en el 2006, los dueños del terreno, la familia de los Marañones dejaron de dar permisos para un estudio mayor de su contenido, por lo que aún está por conocer el tesoro Histórico que guarda este cerro del queso y sus misterios.

Laelia.
Ciudad Turdetana  tradicionalmente asociada a Sanlúcar la Mayor ( Sevilla) que hoy se identifica con el Cerro de la Cabeza, Olivares ( Sevilla)
Durante los "Siglos II y I a, C." emite tres series en Ae ( Triplos, unidades y cuartos la primera serie y ases y semises las otras dos) con metrología púnico- turdetana primero y romana después, mostrando palma en su reverso y jinete lancero o cabeza masculina en el anverso.Diversos autores indican simplemente " siglo I a. C." para sus últimas monedas, sin embargo,algunos bustos mostrando en sus monedas parecen claramente de tiempos de Augusto.
El Yacimiento del Cerro de la Cabeza de Olivares, también denominado Laelia constituye uno de los elementos patrimoniales más singulares de la provincia de Sevilla. Fundada en el Bronce Final durante el periodo tartésico, en el cual recibe una fuerte influencia cultural.
El núcleo se mantiene ininterrumpidamente poblado hasta la conquista cristiana de la zona en el siglo XIII NE. Con la conquista romana, la ciudad, entonces turdetana, es integrada y asimilada por Roma bajo el nombre de Laelia.Será una importante plaza comercial y productiva que llega incluso a acuñar su propia moneda en época republicana y a desarrollar una población considerable. Descrita por Plinio, Laelia jugo un importante papel en el comercio de metales obtenidos de las cercanas minas de Aznalcóllar, así como en los productos agrarios de las ricas vegas del Aljarafe. El río Guadiamar, navegable entonces servía como vía de salida de dichos productos hacia el mar. Aunque no se distinga estructura defensiva, si podemos reconocer el montículo o pequeña colina formada por los restos arqueológicos de la ocupación humana del lugar, sobre todo material constructivo.En los alrededores, podemos encontrar numerosos restos de cerámica, un molino hidráulico medieval y la zona portuaria de la ciudad. Su posición, junto al Corredor Verde del Guadiamar, la convierte además en un lugar de gran interés medioambiental. 


Rafael Rodríguez,Maestro e Historiador asentado en nuestro pueblo desde hace muchos años,Tras sus estudios sobre la zona del cerro del queso,y sus numerosos proyectos arqueológicos,miembro de la asociación de amigos de San Pedro,pone a disposición para su lectura sus diferentes trabajos sobre las zonas de Laelia ( Olivares ) y Sanlúcar la Mayor en sus diferentes arqueologías de la zona.Estos trabajos serán publicados en nuestros diferentes Blogs dedicados todos ellos para el conocimiento de nuestra Historia,es nuestro deber preservar nuestro patrimonio,compartir su conocimiento y custodiar como un tesoro para futuras generaciones.

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lunes, 17 de junio de 2019

CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE PRISIONEROS FRANQUISTA DE SANLÚCAR LA MAYOR.


CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE PRISIONEROS FRANQUISTA
 DE SANLÚCAR LA MAYOR. ( 1939)

En Sanlúcar la Mayor hubo un campo de concentración de prisioneros,estuvo activo durante 1939, unos ocho meses, desde marzo hasta octubre. Se puede considerar que fue un campo más de clasificación de prisioneros que propiamente de concentración pura y dura, es decir, un lugar donde se auditaron o valoraban a los prisioneros. En función de su valoración el preso tenía cuatro posibles destinos: se le permitía volver a su lugar de origen presentándose a la Junta de calificación (que la conformaban el alcalde, el jefe del movimiento de Falange, el comandante del puesto de la Guardia Civil y el cura párroco); se le obligaba a apuntarse en el ejército franquista para salvar la vida; se le mantenía en prisión; o se le “llevaba al paredón”.
Cooperativa Olivarera de Sanlúcar la Mayor SCA.
Este OCM empezó a investigar el asunto a raíz de una noticia de Europa Press de octubre de 2018 que refería que el grupo de trabajo “Recuperando la Memoria Histórica de Andalucía” de CGT-Andalucía había identificado el lugar de una cooperativa olivarera en Sanlúcar la Mayor como el Campo de Clasificación o Concentración establecido en dicho municipio por las tropas golpistas.Se ha procedido a la recopilación de algunos tratados, artículos y publicaciones varias donde  se recoge que en esos meses las fuerzas franquistas iban tomando los reductos republicanos que quedaban de Barcelona y Valencia y de los municipios de Sevilla y tuvieron que habilitar urgentemente un Campo de Concentración para clasificarlos por lo que se convirtió el cuartel militar que había en Sanlúcar la Mayor en Campo de Concentración para solventar ese problema. De ahí que su duración fuese de pocos meses dado que no estaba “acondicionado” para ello.
Cooperativa Olivarera de Sanlúcar la Mayor-2018
De acuerdo con los datos obtenidos del catastro la parcela tiene una superficie de 14.167 m2, de los cuales 2.500 m2 son construidos (2.455 m2 para almacenes y 45 m2 de depósitos). De distintos documentos hemos conocido que por el cuartel militar han pasado distintos regimientos, teniendo constancia documentada de que antes de activar el CCP de Sanlúcar la Mayor el cuartel lo ocupaba el Tercio Virgen de los Reyes, posteriormente, cuando se cierra el CCP, se recupera de nuevo como cuartel y será ocupado nuevamente por distintos grupos o regimientos del ejército en diferentes periodos.




En los datos obtenidos en el Registro de la Propiedad nº1 de Sanlúcar la Mayor, aparte de no poder leer la mayoría de sus anotaciones porque son ilegibles, no hemos encontrado que dichos terrenos fuesen propiedad del Ministerio de Defensa o si eran arrendados. Sí hemos podido colegir que actualmente este espacio está utilizado por una Cooperativa Olivarera que utiliza los almacenes donde estaban hacinados los prisioneros como almacenes de labor y oficinas y que los actuales titulares desde 1996 son 1/3 una firma agrícola, Olivarera S.L., y los restantes 2/3 son de la S.C.A. Olivarera de Sanlúcar la Mayor. También conocemos que por esas fechas se concedió licencia del Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor para construir una balsa de evaporación de aguas residuales de la fábrica de aderezo de aceitunas de un metro y medio de profundidad y una superficie de solera de 4.038 m2 impermeabilizada para evitar filtraciones.

La existencia del CCP del franquismo en Sanlúcar la Mayor aparece en una variada bibliografía pero con poquísima documental que no detalla cuál era exactamente la realidad, es decir, cómo se desarrollaba la actividad, cómo eran los métodos de clasificación y los Tribunales de Inspección al efecto, cómo era la intendencia, cuál era el número de prisioneros y cuáles fueron fusilados o incluso si ha habido una fosa común.



José Luis Gutiérrez Molina de la Universidad de Cádiz, en 2004, dentro del proyecto de investigación “El Canal de los Presos”, recoge los campos de concentración de Andalucía del periodo (1937-1939) y señala el de Sanlúcar la Mayor situándose en 1939 pero sin fijar periodo  ni establecer número de prisioneros, sin embargo si lo hace en los otros dos campos de concentración que cita en Sevilla: el de Guillena con 250 prisioneros, período (1937-1938), y el de Heliópolis en la capital de Sevilla con 300 prisioneros, período (1938-1939).Conforme las fuerzas franquistas fueron tomando los distintos municipios y ciudades se formó un entramado para regular a los prisioneros, ello llevó a la creación de la temible Inspección de Campos de Concentración de Prisioneros (ICCP) y que tuvo vigencia hasta 1947 con el cierre del último Campo de Concentración de Miranda de Ebro.En el diario.es, en el artículo de Juan Miguel Baquero de 6 de diciembre de 2013, se manifiesta que “en Andalucía hubo 55 centros de reclusión para 100.000 personas (entre los cuales se encuentra Sanlúcar la Mayor) que el Régimen franquista utilizó como mano de obra forzada y como un elemento económico vertebrador”. Los presos políticos trabajaban fundamentalmente en la obra pública, por ejemplo en Sevilla en la construcción del colector de Heliópolis.

En el artículo de elplural.com, “Los ‘presos esclavos’ de un campo de concentración franquista de Sevilla siguen olvidados” se habla sobre el CCP de Heliópolis: “Construido para unos 250 presos (los necesarios para la realización de la obra) y 100 guardias, acogió en un momento dado, a más de novecientos presos sobre todo tras el cierre del Campo de Sanlúcar la Mayor…”En un suplemento del Correo de Andalucía del 8 de diciembre de 2016 se señalaban los Campos de concentración en la provincia de Sevilla definiendo tres grupos; Depósitos previos: 6 centros. Batallón de Trabajadores: 2 centros y CCP de trabajos forzados: 12 centros, entre los que se incluye el de Sanlúcar la Mayor (es posible que éste se utilizase para las obras de infraestructuras en aquellas fechas como el colector de Sevilla u otras).
En marzo de 2016 la Dirección General de la Memoria Democrática de la Junta de Andalucía declaró como lugar de Memoria Histórica de Andalucía nueve campos/sitios o lugares de represión de la provincia de Sevilla: Camas, Isla Mayor, Heliópolis, La Corchuela, Los Merinales, el lugar del fusilamiento del Km 4 de la A-832, conocido como El Barranco, Los Palacios, La Algaba y Utrera. Quedando sin esta declaración los tres restantes de La Rinconada, Guillena y Sanlúcar la Mayor (siendo la inclusión del mismo en dicha declaración una asignatura pendiente para la nueva corporación sanluqueña).

Un trabajo de la oficina de Memoria Histórica de Sevilla: “Campos de Concentración Franquistas en Sevilla”, define al de Sanlúcar como Campo de Concentración de Clasificación.La revista de Historia contemporánea Hispania Nova en el nº6 de 2006 en su artículo “Internamiento y trabajo forzoso en los Campos de Concentración de Franco” también  recoge al de Sanlúcar la Mayor como tal y lo ubica en 1939 sin definir el periodo. (También existen otras referencias que refleja que fue un CCP de trabajos forzosos).Cecilio Gordillo Giraldo, coordinador del grupo de trabajo “Recuperando la Memoria Histórica Social de Andalucía” (RMHSA) de CGT-A, manifiesta sobre el CCP de Heliópolis de Sevilla que éste tenía capacidad para 350 plazas según su proyecto y que el 31 de octubre de 1939 tras el cierre del CCP de Sanlúcar la Mayor recibió 926 personas (por lo que se parece dar a entender que en el CCP de Sanlúcar la Mayor había ese número de personas).
Buceando por Internet hemos encontrado una carta donde un familiar de Barcelona se dirige a uno de los residentes en el CCP de Sanlúcar la Mayor, lo que ratifica la existencia del CCP en Sanlúcar la Mayor ya en 21 de marzo de 1939.

Todo lo expuesto han sido datos obtenidos de los documentos bibliográficos citados pero nos falta documental para ratificar todo lo manifestado. Es por ello que acudimos a la fuente más cercana que tenemos, nuestro Archivo Municipal, con documentos y legajos de un valor incalculable y que gracias a la excepcional persona que lo dirige, Juan Antonio Alonso, que se mantiene con escasísimos medios y es gracias a su capacidad y profesionalidad que se puede acceder a la documentación a pesar de que para poder visionarla no se dispone de los medios adecuados[3] y además se tiene que pasar por el control del alcalde y el permiso para ello de la Junta Local de Gobierno[4], y todo ello previo a tener que haber realizado denuncia al Consejo de Transparencia por la tardanza en conceder el permiso (más de 77 días).Como hemos podido hemos ido leyendo legajos desde 1936 a 1940 con gran dificultad debido a la antigüedad que tienen los documentos los cuales, lamentablemente, no están escaneados y por lo tanto cada vez será más dificultosa su lectura y cierta parte de nuestra historia quedará perdida si no se remedia.

Así pues, el 12 de marzo de 1939 aparece el primer documento con traslado de prisioneros de guerra y a partir de abril de 1939 ya se reseña Sanlúcar la Mayor como campo de concentración. En mayo de 1939 figura el traslado desde el CCP de la Rinconada con destino al CCP de Sanlúcar la Mayor de cientos de tablones para literas y patas y tornillos. El 25 de junio de 1939 desde la Región militar se envía ropa para el CCP de Sanlúcar la Mayor.El último documento de traslado que figura es del 25 de octubre de 1939 donde hay un movimiento de tropa a Sevilla de 439 personas (se supone que serían los guardas que habría en el CCP de Sanlúcar la Mayor al cerrarse) y los prisioneros se envían al CCP de Heliópolis a finales de octubre de ese año. A partir de Noviembre del 1939 ya no figuran documentos con traslados al CCP de Sanlúcar la Mayor y es en diciembre de 1939 cuando se recupera de nuevo como cuartel y pasa a ocuparlo el Grupo de Regulares de Larache (nº ilegible).Entre las dos fechas de marzo 1939 a octubre 1939 hay cientos de documentos con traslados citándose que son desde o al CCP de Sanlúcar la Mayor.

Es difícil calcular el espacio para los prisioneros, pero quitando el espacio para la vigilancia, personal, tropas y mandos, es de suponer que unos 930 prisioneros malviven hacinados en los almacenes y sin ninguna condición higiénica. Asimismo, por la tipología de su ubicación, es posible que las letrinas fuesen las excavaciones que se hacían en las zonas limítrofes de la parcela e igualmente es posible, dado que tenían asignados los números y lugar donde hacer sus necesidades, que se utilizara el método de que si alguno se escapaba fusilaban al de la izquierda y de la derecha.En algunos tratados se indica que la alimentación en los CCP era un trozo de pan y una sardina al día, aunque algunas fuentes expresan que más adelante se daba un plato de lentejas. Con esta alimentación se manifiesta que también eran muchos los prisioneros que morían en los propios CCP por falta de alimentación.

Por lo expuesto por la Asociación Andaluza de la Memoria Histórica y Justicia de 2009 donde se refleja el mapa de fosas de Sevilla, se estima que hay 62 víctimas repartidas en dos fosas comunes en Sanlúcar la Mayor. Una fosa con 43 hombres de Aznalcóllar por sentencias de Consejos de Guerra[5] que fueron fusilados el 22.03.1937, Domingo de Ramos, a la una de la madrugada, constando la relación de éstos en el juzgado de Sanlúcar la Mayor, Tomo 35, pág. 01 (también se sabe que uno se escapó y otro murió durante el trayecto). En 1988 se levantó sobre esta fosa un Monumento de Dignificación. De la otra fosa del verano de 1936 se desconoce su localización y el número e identidad de las víctimas.

Por todo ello entendemos que la Memoria Histórica tiene esta asignatura pendiente con nuestros antepasados cercanos y en Sanlúcar la Mayor se debe poner en marcha la oficina correspondiente para la recuperación de la Memoria Histórica de estos lugares, para educar y enseñar a las nuevas generaciones y para que el resto no se olvide para que nunca jamás se repita.

La ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía dice lo siguiente: “La experiencia de más de 30 años de ejercicio democrático y de autonomía en Andalucía permite abordar, de forma madura y abierta, la relación con nuestra Memoria Democrática, teniendo en cuenta que recuperar dicha memoria es la forma más firme de asentar nuestro futuro de convivencia y paz” y, continua diciendo: “En este sentido, es imprescindible recordar y honrar, a quienes sufrieron las consecuencias del conflicto civil, a quienes lucharon contra la Dictadura franquista en defensa de las libertades y derechos fundamentales  de los que hoy disfrutamos y a quienes lucharon por alcanzar nuestra autonomía. Por lo tanto, la memoria del pasado y la pedagogía social cara al futuro son factores de identidad política y orgullo para Andalucía”.

Sirva de ejemplo el homenaje y reconocimiento realizado el 11 y 12 de abril de 2019 por el Ayuntamiento de Sevilla a los concejales de la corporación sevillana de febrero-julio de 1936, casi ochenta años después, y que en su mayoría fueron fusilados/asesinados, incluido el alcalde, por el sólo hecho de haber sido elegidos democráticamente por el pueblo.

NAVEGADOR DE ARTÍCULOS
Ley de Memoria Democrática de Andalucía

 “Recuperando la Memoria Histórica de Andalucía” de CGT-Andalucía había identificado el lugar de una cooperativa olivarera en Sanlúcar la Mayor 

 los campos de concentración de Andalucía del periodo (1937-1939) y señala el de Sanlúcar la Mayor

En una publicación de internet

En el diario.es, en el artículo de Juan Miguel Baquero de 6 de diciembre de 2013, 

 “Los ‘presos esclavos’ de un campo de concentración franquista de Sevilla siguen olvidados”

En un suplemento del Correo de Andalucía del 8 de diciembre de 2016

En marzo de 2016 la Dirección General de la Memoria Democrática de la Junta de Andalucía declaró como lugar de Memoria Histórica de Andalucía

Un trabajo de la oficina de Memoria Histórica de Sevilla: “Campos de Concentración Franquistas en Sevilla”,

La revista de Historia contemporánea Hispania Nova en el nº6 de 2006 en su artículo “Internamiento y trabajo forzoso en los Campos de Concentración de Franco”

 manifiesta sobre el CCP de Heliópolis de Sevilla que éste tenía capacidad para 350 plazas

Así pues, el 12 de marzo de 1939 aparece el primer documento con traslado de prisioneros de guerra

destino al CCP de Sanlúcar la Mayor de cientos de tablones para literas y patas y tornillos.

El 25 de junio de 1939 desde la Región militar se envía ropa para el CCP de Sanlúcar la Mayor.

El último documento de traslado que figura es del 25 de octubre de 1939 

Buceando por Internet hemos encontrado una carta donde un familiar de Barcelona se dirige a uno de los residentes en el CCP de Sanlúcar la Mayor, 

Por lo expuesto por la Asociación Andaluza de la Memoria Histórica y Justicia de 2009 donde se refleja el mapa de fosas de Sevilla,

La ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía dice lo siguiente:

el Ayuntamiento de Sevilla a los concejales de la corporación sevillana de febrero-julio de 1936,

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jueves, 10 de enero de 2019

El caso Miguel Fernández Carrasco


El caso Miguel Fernández Carrasco( Agredido por un ovni)
Sucedió una fría noche del 28 de Enero de 1976,Miguel Fernández Carrasco de Benacazón de 24 años de edad entrarían a formar parte con letras de oro en ese libro de la Historia Ufológica de España.Como tantas otras noches pues regresa a pie de estar con su novia en el vecino pueblo de Sanlúcar La Mayor, trabaja en el campo y gana lo justo para vivir sin demasiadas comodidades e ir tirando, con el miedo a los grises (la policía nacional de la época, así se la llamaba) y con la incertidumbre de ¿qué sucederá en España tras la muerte del Caudillo? ... Con estas y otras preocupaciones familiares más importantes caminaba Miguel Fernández Carrasco hacía su casa pasada la medianoche ,eran unos cinco kilómetros de un  paseo frío nocturno, cuando de repente le llama su atención una especie de estrella fugaz que recorre ante su incrédula mirada el firmamento,A penas unos segundos más tarde la escena se repite y Miguel piensa que es afortunado por presenciar la “caída” de una estrella fugaz dos veces en la misma noche y sigue con su caminar hacia casa,veinte minutos después, 
Miguel atónito observa como un extraño objeto con forma de cabina telefónica comienza a descender del oscuro cielo hasta tomar tierra. Miguel se encontraba en un camino cercano a la estación de trenes de Benacazón que en la época estaba en las afueras del pueblo. Aquel aparato estaba aterrizando apenas a unos metros de su persona -siendo más precisos en la distancia los investigadores, comandado por el ufólogo sevillano Joaquín Mateos Nogales, la cifraron en 5 metros-. Aquella cabina voladora u objeto en forma de prisma y color verdoso supera los 2 metros de ancho por 4 de alto y en la zona superior tendría ubicada una especie de cúpula giratoria que emitía rayos de color rojo y blanco, a sus lados una especie de patas que desplegaba a modo de aletas.Cuando aquel aparato tomó tierra quedando firmemente unido al suelo por un trípode “sui generis” a modo de tren de aterrizaje se abrió una puerta en forma de medio punto arco del que descendieron, a través de una rampa y entre una deslumbrante luminosidad, dos humanoides de considerables altura (2 metros) y luciendo un extraño traje ajustado al cuerpo –tal como la lycra- de tono oscuro y sin embargo brillante. Todo ello “aliñado” por un molesto y ensordecedor zumbido que desorientaba al sorprendido testigo. Aquellos “hombres” portaban un cinturón con una hebilla ancha que tenía la particularidad de tener una luz intermitente roja en su centro. Parecían dialogar entre ellos en un idioma desconocido mientras Miguel permanecía “anclado” al suelo incrédulo por lo que estaba viviendo aquella noche, cuando se pudo sobreponer a la impresión comenzó a correr por aquellos caminos como si en ello le fuera la vida...Lo seres al percatarse de la presencia y huida del testigo ascendieron por la rampa y el extraño objeto en forma de prisma despegó en persecución del propio Miguel Fernández Carrasco.Aquella persecución del aquel extraño objeto que volaba oblicuamente hacía nuestro testigo lo llenaba de terror ya que pensaba que le daría caza no pasado demasiado tiempo y la distancia hasta el pueblo se le antojaba excesiva para alcanzarlo en su carrera 
Aproximadamente 1´5 Kms.- .Y no estaba equivocado Miguel ya que justo había concluido de pensar en ello cuando comprobó que aquel objeto proyectaba sobre él un extraño haz de luz, un arma lumínica, un trueno de luz sobre su persona que lo dejó semiinconsciente en el suelo, sin aliento, sin fuerzas y sin casi vida para poder contarlo... Miguel se sintió quemado, abrasado, tostado por un “algo” incomprensible para él, fuera del alcance de su conocimiento y de su raciocinio.Casi arrastrándose y maltrecho, al filo de las dos de la madrugada sevillana llegó al dintel de la puerta de su casa en el número 81 de la calle General Franco –hoy número 21-, presa de un ataque de pánico, tintado por una extraña sustancia, tiznado y temeroso de lo que le había atacado. Sus hermanos lo atendieron como buenamente pudieron y cerraron la puerta apoyando una silla contra la misma ya que Miguel temía que aquellos humanoides en el interior de su estrella regresaran a por él... Sus hermanos, Teresa y Antonio Fernández Carrasco, no sabían que hacer ante el pánico y el estado de su hermano, no habían transcurrido más que unas horas de este incidente cuando se decidió trasladar a Miguel –por recomendación del médico local de Benacazón- al Hospital de San Lázaro en Sevilla, allí se le interna en la sala de la Milagrosa donde se le toma “declaración” de lo sucedido.
Ante la increíble historia que narraba se decide llamar al psiquiatra del centro hospitalario, el doctor Jorge Troaño, realizándole un estudio neurológico observando una gran agitación-excitación psicomotriz, gran alteración nerviosa y psicosis temporal por lo sucedido, de todo ello el periodista de ABC, Benigno González, sería cronista de excepción para la edición de ABC el día 29 de Enero de 1976. Miguel estuvo en observación, fue convenientemente atendido y limpiado tal y como recoge el diario El Correo de Andalucía del día 30 de Enero de 1976. De su ropa fue extraída aquella extraña sustancia -que los más sensacionalistas tildaron de extraña- la tiznaba y tras comprobar la mejoría en su estado el paciente de la cama 28 fue dado de alta.Una noticia como esta y a tenor de lo testimoniado por la víctima tuvo que ser denunciado al Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla en el Prado de San Sebastián, a donde el doctor Monsalve Cano, médico de guardia la noche de autos remitió el expediente con lo sucedido y relatado por Miguel Fernández Carrasco donde muy grosso modo decía aquel informe que el testigo decía: haber sido agredido por dos extraterrestres. 
Atendiendo a la Ley de Enjuiciamiento Criminal, artículo 789 en 1976 el juez de Instrucción, Sr. Bouza Gil, ordenó la incoación de diligencias y citación de la víctima y médico de guardia. Ante la imposibilidad de imputar el delito a ningún agresor conocido el juez ordenó el sobreseimiento y archivo de las diligencias, hecho que también fue publicado por el diario ABC de Sevilla el 12 de Febrero de 1976. Fue la primera vez en la historia de la Ufología nacional que un Juzgado recogía y abría diligencias por agresión contra los ocupantes del esquivo fenómeno de los Objetos Voladores No Identificados... el misterio del siglo XX.En la desconexión para informativos locales de TVE el espacio “Telesur” se hacía eco de esta historia de agresiones y agredido, de misterios, de OVNIs, de humanoides y del rayo de la muerte que en esta ocasión no acabó con la vida de su víctima...
Para muchos, tan increíble historia, resultaba poco menos que imposible de pensar siquiera que todo hubiera sido urdido por la mente del propio Miguel, una persona ignorante y casi analfabeta (según los testimonios de la época) y hubiera realizado una actuación tal que hubiera engañado a los galenos de San Lázaro. Y así diferentes medios de comunicación trataron de indagar en la vida del protagonista, no encontrando nada anormal en él o en su vida salvo que aquella noche dijo haber consumido dos cervezas no infiriendo en su estado ya que los análisis arrojaron como resultante un estado de embriaguez ni se encontró nada anormal digno que reseñar.


Hasta aquí los hechos, más o menos objetivos,
 acaecidos aquella terrorífica noche.

Miguel Fernández Carrasco fue visitado por una multitud ingente de curiosos e investigadores e incluso su versión de los hechos se fue alterando tal y como se recoge en los informes de Manuel Osuna –recopilación digital de los Archivos de Manuel Osuna realizada por José Manuel García Bautista- en la que la víctima comenta: “trataron de cogerme y me dieron con un objeto quemante, desconocido para mí...”, sin duda alimentado por la información que le narraban estos de otros casos. Sea como fuere la versión no distaba mucho de la inicialmente narrada por Miguel y la leyenda ufológica se forjó en plena localidad del Aljarafe sevillano, de esa afamada y admirada –ufológicamente hablando- Cornisa del Aljarafe sevillano.
De entre toda aquella documentación me llamó la atención los análisis de aquella misteriosa sustancia extraída de la ropa y cuerpo de Miguel Fernández Carrasco, según los análisis realizados en la época por el Instituto de la Grasa se dictaminó que se trataba de aceite mineral, grasa vegetal o animal y carbón. Las manchas pálidas eran grasa, algunas se trataban de aceite mineral y las negruzcas se corresponden con carbón e incluso cisco del utilizado en las estufas caseras muy usadas en los pueblos de toda nuestra geografía nacional. Nada de especial y mucho menos de extraño o anormal.Del informe clínico destacaba la crisis nerviosa, con la que innegablemente llegó la víctima, así como el estado de tremendo “stress” psíquico con el que hoy calificariamos su estado, nada más anormal, no había síntomas en ese informe de alcohol, ni otros síntomas, sólo alguien muy atemorizado...con secuelas psíquicas y físicas tras una tremenda experiencia vivida, traumatizante y causante del “shock” en el paciente.
En el informe judicial sólo destacaba la apertura de diligencias con la declaración de la víctima y la redacción del informe del doctor Monsalve Cano que no difería demasiado de lo inicialmente expuesto .siendo lo más impactante el tener entre las manos aquel documento -que hoy por hoy es histórico para los Ufólogos- firmado por el Sr. Juez Bouza Gil. Todo un Documento.aquel hecho de la madrugada del 28 de Enero de 1976 fue todo un fenómeno social en la Sevilla y marcó el devenir de futuros casos en nuestra geografía. Por todo ello la idea que un lector imparcial se podía hacer era básicamente la misma: Miguel Fernández Carrasco había sido atacado y agredido aquella noche por un extraño objeto volador en forma de prisma en cuyo interior, como mínimo, era tripulado por dos seres y que como consecuencia de ser alcanzado por un rayo calorífico había sufrido diferentes lesiones de consideración debiendo ser atendido en una clínica sevillana a cuya consecuencia fue presentado en los juzgados de Sevilla... 














El suceso, en la edición de Andalucía de ABC de 1976 - ABC
El caso del ovni de Benacazón que llegó a los juzgados

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